Por John Jairo Sarabia
¡Gracias a Dios por Hayao Miyazaki! Y si no saben de quien les hablo, ya es hora de colocarse al tanto. Es un productor de animación japonesa reconocido a nivel mundial por sus películas ‘El viaje de Chihiro, ‘La princesa Mononoke’, y una de sus más recientes, ‘El castillo ambulante’, o ‘Vagabundo’ si se sienten mejor con esta traducción. Y hoy les presento su película ‘Lupín III. El castillo de Cagliostro’.
No es una novedad, es una película animada de 1979, dirigida por Hirokata Takahashi, y que llevó a Miyazaki a lanzar su carrera dentro de este mundo tan competitivo si hablamos de anime y comic japonés.
El protagonista es Lupín III, descendiente del famoso Arséne Lupin, otro ladrón creado por el novelista francés Maurice Leblanc.
En esta ocasión Lupín saquea un casino junto a su inseparable compañero Jigen. El jede (Lupín), se demora algo en descubrir que los billetes son falsos. Y después de unos analices secretos, descubre que el meollo del asunto podría estar en el ducado de Cagliostro, un reinado pequeño.
Una película animada llena de acción desde la primera escena. No pasa poco para que vayan emergiendo otros personajes como una extraña princesa que es perseguida por unos truhanes; el inspector Zenigata (continúo perseguidor de Lupín); el samurái Goemon que coloca a bailar su catana para pintar la acción de las escenas finales; Fujiko, una ex enamorada del protagonista; el malvado príncipe Cagliostro que maneja la política mundial con el negocio sucio que se descubre en la película; entre otros.
Una película con el estilo antiguo del espionaje, con armas de punta y personajes particulares, donde se nombra a la CIA y se incluye a la Interpol, donde se hace una fuerte crítica a la mafia-política mundial, y donde se comienza a notar el éxito de lo que posteriormente sería el consagrado Hayao Miyasaki.
La película podrán encontrarla completa en youtube.com, doblada al españolete, y si no estoy mal, al italiano y al inglés. Espero que la disfruten porque esta reseña tan sólo ha dicho lo esencial de la trama. Valdría la pena que ojearan las otras producciones de este mangaka (en japonés se refiere al dibujante o redactor de comic).